Colorantes naturales en alimentos comunes que deberías conocer
Colores naturales En los alimentos, los colorantes presentes en los ingredientes frescos son sustancias perceptibles a la vista humana. Los colorantes naturales se clasifican, según su estructura química, en poliénicos, fenólicos, pirroles, quinónicos y cetónicos, entre otros. Tradicionalmente, estas sustancias se extraían y utilizaban para la coloración de alimentos. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que estos colorantes han cobrado relevancia debido a sus grupos químicos especiales y su capacidad para regular funciones fisiológicas, lo que podría tener un papel importante en la prevención de enfermedades crónicas.
b-CarotenoEl β-caroteno, presente en abundancia en alimentos como zanahorias, batatas, calabazas y naranjas, tiene como función principal mejorar el estado nutricional de vitamina A en el organismo. Por consiguiente, puede desempeñar el mismo papel que la vitamina A en la mejora de la inmunidad, el tratamiento de la ceguera nocturna y la prevención y el tratamiento de la sequedad ocular. Además, el β-caroteno es un importante antioxidante liposoluble que neutraliza radicales libres de oxígeno, radicales hidroxilo, radicales superóxido y radicales peroxilo, mejorando así la capacidad antioxidante del organismo.
En los últimos años, se ha incrementado la investigación sobre los colorantes fenólicos, como las antocianinas y las antocianidinas. Las antocianinas constituyen una importante clase de colorantes vegetales hidrosolubles, que en su mayoría se combinan con azúcares en forma de glucósidos (denominados antocianinas). Los flavonoides, también conocidos como flavonoides y sus derivados, son una clase de sustancias amarillas hidrosolubles ampliamente distribuidas en las células de flores, frutos, tallos y hojas de las plantas, y presentan estructuras químicas y actividades fisiológicas análogas a las de los compuestos fenólicos mencionados.
La curcumina, un fitoquímico polifenólico purificado de la cúrcuma, se utiliza ampliamente en la medicina herbolaria china e india para aliviar molestias. Históricamente, la cúrcuma se ha empleado para mejorar la función del músculo liso y la digestión. Más recientemente, las propiedades citoprotectoras e inmunomoduladoras de la curcumina también han despertado un gran interés en la comunidad científica.














